Los pasos para ser atendidos por la UARIV aquellos Sujetos Colectivos Étnicos en situación de desplazamiento. Versión en Embera.
Blog dedicado a promocionar la práctica de la interculturalidad y potenciar los valores sociales y culturales de los grupos étnicos
Yage
lunes, 17 de marzo de 2014
martes, 21 de mayo de 2013
lunes, 20 de mayo de 2013
jueves, 25 de abril de 2013
SABIAS QUE... ¿Existe el Fondo Documental Jaime Arocha?
En el año 2013, el profesor Arocha adelanta la 1ª etapa de
trabajo que tiene por objetivo la recuperación y difusión de los
registros acopiados durante un año y medio de trabajo del citado investigador
el Municipio de Córdoba, y que constituye la Sección Documental
titulada “La Violencia en Monteverde, Quindío 1971 - 1975”, sección en
donde no solo descansan los registros que dieron origen a la investigación
titulada “La Violencia en el Quindío: determinantes ecológicos y económicos del
homicidio en un municipio caficultor”, publicado por Ediciones Tercer Mundo en
el año 1979, libro en donde además de recoger una serie de registros
audiovisuales, sonoros y escritos que dan cuenta de los estragos de la
violencia acontecida entre los campesinos asentados en lo que hoy es el
Municipio de Córdoba entre los años 1949 y 1970, donde se muestra el modo de
vida rural quindiano en estrecha relación con el ambiente físico y
el sistema social y económico circundante[1].
Grosso modo, este Fondo Documental se constituirá en 9 secciones
que se organizarían de la siguiente forma:
· La anteriormente mencionada sección
documental titulada “La Violencia en Monteverde, Quindío 1971 – 1975.
· Sección “Etnodesarrollo de Grupos
Negros en Colombia”, cuyas fechas extremas oscilan entre 1982 y 1985.
La sección contiene registros producto de la investigación que realizó el
antropólogo de manera conjunta con la antropóloga Nina S. de Friedemann;
registros que contextualizan los viajes realizados a Tumaco, Caleta Viento
Libre, Chajal, Barbacoas, ríos Güelmambí y Magüí (en el Departamento de
Nariño); el área carnestoléndica de la llanura Caribe y los pescadores y
recolectoras de La Boquilla y Ciénaga Grande, y las fincas campesinas de la
zona plana del norte del Cauca. Los registros de esta sección constituyen la
base del libro De sol a sol, génesis, transformación y presencia de los negros
en Colombia.
· Sección “Los baudoseños,
convivencia y polifonía ecológica”, sección cuyas fechas extremas oscilan
entre 1994 y 1996, y corresponden al recorrido realizado a varios
corregimientos del valle del río Baudó. Estos registros serán la base del
libro Ombligados de Ananse, hilos ancestrales y modernos en el Pacífico
Colombiano.
· Sección “Mi gente en Bogotá:
estudio demográfico y sociocultural de la población de ascendencia africana en
Bogotá” (1999-2002), la cual contiene una serie de registros que dan
cuanta sobre el racismo y convivencia en el ámbito escolar de Bogotá. Su
producto más conocido fue publicado en 2002 por la Secretaría Distrital de
Gobierno.
· Sección “Rutas, senderos y
Memorias de los Afrocolombianos en Bogotá” (2002-2004), sección que reúne
los registros base de una docena de trabajos de grado presentados en el
Departamento de Antropología de la Universidad Nacional.
· Sección “Africanías en riesgo en
los litorales Caribe y Pacífico” (2004-2006), cuyo libro no ha sido
publicado, pero podría convertirse en un libro digital.
· Sección “Elegguá y los caminos de
la tolerancia” (2006-2008), registros que dan cuenta del programa de
formación permanente de docentes del Distrito Capital de Bogotá, cuyo artículo
principal aparece en la hoja de vida del proponente.
· Sección “Velorios y Santos Vivos,
comunidades negras, afrocolombianas, raizales y Palenqueras”
(2008-2010), la cual contiene los registros que sirvieron de base para el
desarrollo de la exhibición temporal que tuvo lugar en el Museo Nacional de
Colombia entre el 21 de agosto y el 3 de noviembre de 2008, y cuya versión
itinerante tan solo se cerró a finales de 2012.
· Sección “La Espiritualidad de los
Afrodescendientes Peruanos y Colombianos: relaciones y resignificaciones”
(2010-2012), que contiene los registros de la exposición temporal que
debería tener lugar en 2013 y que fue pospuesta indefinidamente por el Museo
Nacional de Colombia. Buena parte de sus materiales fotográficos y de video son
inéditos.
En lo que respecta a la sección “La Violencia en Monteverde,
Quindío 1971 – 1975”, se identificaron las siguientes series documentales:
i. Guaquería, motor legendario
de la colonización del eje cafetero.
ii. Las etapas del cultivo de
café: recolección, transporte, despulpado, fermentación, lavado, secado y
empacado para la comercialización
iii. Áreas y piedras de río
para la demanda de materiales de construcción
iv. Elaboración de tubos
de concreto para la hechura de alcantarillas y puentes veredales
v. Fabricación de tejas y ladrillos
en chircales artesanales
vi. Celebración de fiestas
religiosas
1. Semana santa
2. Fiesta campesina
quindiana
Un primer acercamiento a la primera sección del Fondo Documental
puede verse en la siguiente presentación,
o seguir el enlace que conduce al Fondo Documental.
[1] El texto analiza la Violencia bajo un
contexto municipal y donde se establece una relación entre: el ambiente físico,
el sistema judicial y económico y la violencia rural. A partir del estudio de
homicidios en una corte judicial el autor explica que los actores que cometían
homicidios políticos, con mucha frecuencia eran trabajadores rurales sin tierra
y pertenecientes a algún grupo armado organizado. Estos grupos
armados se organizaron a finales de los años cuarenta con apoyo de la comunidad
adoptando una ideología política para justificar su existencia.
El autor argumenta que el aislamiento geográfico y cultural no fue un
requisito para el florecimiento de guerrillas, ya que se encontraron algunos
grupos armados capaces de prosperar en Monteverde y en el
departamento del Quindío (área altamente integrada al mercado nacional) debido
a las condiciones ambientales y económicas. Dice que la selva tropical, la
fuerza laboral de los cafetales y las vías de transporte del café,
facilitaron el escondite, la mimetización y la movilidad de las
formaciones guerrilleras. Estos factores sumados a la poca eficacia
del sistema judicial (invadido por el clientelismo), llevaron a una
generalización del homicidio hasta convertirlo en un sistema consuetudinario de
justicia, todo esto bajo un marco que el autor denomina “impunidad
institucionalizada”.
lunes, 29 de octubre de 2012
PUEBLOS INDÍGENAS DE COLOMBIA - Los Inga y su lengua: estructuras básicas
Los Ingas es uno de los pueblos indígenas que tiene representación
y comunidad en la ciudad de Bogotá.
Dentro de los variados barrios en los que viven en Bogotá, el
barrio Quiroga es uno de los principales sectores donde se ubican, participando
decisivamente en lso procesos urbanos y de reivindicación de su cultura como
pueblo.
Como parte decidida de este proceso, en el año 2012 se llevó a
cabo un primer curso con la asistencia de estudiantes indígenas y no indígenas
(incluyendo población afrocolombiana) en la Localidad de Rafael Uribe Uribe;
curso que tenía como objetivo no solo la enseñanza de expresiones y funciones
básicas del Inga (una de las lenguas indígenas de fácil aprendizaje), sino
ahondando en los rasgos identitarios y culturales de este pueblo indígena.
Producto de este proceso en el que aprticiparon 10 estudiantes, surge el siguiente documento que obedece a los saberes y conocimientos propios transmitidos en el marco del curso:
lunes, 15 de octubre de 2012
PUEBLOS INDÏGENAD DE COLOMBIA - Muestra de oralitura indígena
Cartilla
de oralitura versión indígena que se produjo en el marco del trabajo que se
realizará con las comunidades indígenas de la Localidad Rafael Uribe Uribe.
lunes, 1 de octubre de 2012
PUEBLOS AFROCOLOMBIANOS - Muestra de oralitura afrocolombiana
Cartilla producto del trabajo con las comunidades afrocolombianas
ubicadas en la Localidad bogotana de Rafael Uribe Uribe, en donde hace
presencia una población afrocolombiana significativa, especialmente en los
barrios Colinas, Inglés y Diana Turbay.
Se define como oralitura a la literatura popular y tradicional,
constituida por romances, leyendas, mitos, canciones y letanías, las cuales se
transmiten de padres a hijos, y que constituyen parte del patrimonio oral
inmaterial de un pueblo, la cual la hace suya y la somete a reelaboraciones y
modificaciones.
Para hacerla llamativa, el autor original el cual se desdibuja a
medida que es apropiada por la colectividad, recurre a artificios rítmicos, una
clara sensación de musicalidad, evocación de imágenes, onomatopeyas, repetición
e improvisión de ideas e imágenes.
La importancia de la oralitura se evidencia además, en el papel
que adquiere los integrantes del colectivo, al permitir que a través de la
memoria se transmita de generación en generación como parte de la tradición
colectiva.
Como muestra de esta importante literatura popular y tradicional,
ver al siguiente documento:
lunes, 24 de mayo de 2010
PROGRAMA CREA - Crea: una expedición por la cultura colombiana. ¿Qué significó CREA en el panorama político y cultural del país?
Básicamente este programa cultural, catalogado como una expedición por la cultura colombiana, además de identificar gran parte de las manifestaciones artísticas y culturales de Colombia, permitió que gran parte de los colombianos y sus diversas regiones, disfrutaran, asistiran y participaran de este gran programa.
Sería el ex ministro de Cultura, Ramiro
Osorio, quien desde la función pública, dio vida a comienzos
de los 90 al programa, secundado por muchos nombres que hoy trabajan en la
gestión cultural en nuestro país. Como proyecto oficial llevó a todos los
rincones del país en busca de las manifestaciones, sus gestores, artistas,
poseedores de los saberes ancestrales y tradicionales, artesanos y millones de
personas se sintieron valoradas en su quehacer cultural.
Tras dos expediciones CREA, que terminaron con actividades
culturales en la Plaza de Bolívar, donde se
trajeron artistas y gestores culturales de todo el país, el proceso murió con
el cambio de gobierno en 1998, cuando el conservador Andrés Pastrana
(1998-2002) sucedió en la presidencia al liberal Ernesto Samper
(1994-1998).
Pensado para que el fin último del programa
CREA fuera el apoyo a los diversos procesos de formación en danza, música,
teatro y en general, todas las manifestaciones culturales existentes en el
país, la realización de CREA se daría a partir de la necesidad de formar
culturalmente a los colombianos para desestimular la violencia en las regiones,
valorando estas expresioens como mecanismo de reconciliazación del pueblo
colombiano. Y es justamente esta la razón, por la cual se
extendió a todo lo largo y ancho del país, realizándose cuanto encuentro
cultural zonal y regional, asociado con un conjunto de talleres de formación
que incentivaran la investigación y búsqueda de aquellas expresiones y
manifestaciones hasta el momento relegadas.
Si bien se fomentó desde un comienzo, solo sería a partir de los
Encuentros Culturales de 1995, donde se fortalecería dicha búsqueda,
motivándose la presentación de expresiones y manifestaciones culturales hasta
el momento poco conocidas en la localidad, región y en el ámbito nacional.
Además de que el proceso se vio truncado
debido a una decisión gubernamental y a la falta de recursos, son muchos los
gestores culturales que participaron en esta magnífica Expedición por la
cultura colombiana, vinculándose activamente desde entonces, a las
Casas y Secretarías de la
Cultura , así como a actividades culturales de gran envergadura
que hasta hoy funcionan en el país con amplio prestigio internacional.
Para ilustrar el valor del importante Fondo
Documental Acumulado que quedó producto de este Programa, descanza en el
Ministerio de Cultura de Colombia. Para aprender acerca del valor del Fondo y
del Programa, seguir el enlace Programa CREA
Se espera que pronto la instituconalidad, centre su ibterés
sobre este importante Fondo Documental y Audiovisual, ya que ha sido hasta el
momento reactivar un programa como fue esta Expedición por la Cultura
Colombiana.
BIBLIOGRAFIA
IPS. Dirección URL: http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=87843.
Consultado el 19 de agosto del 2008.
Autoría de Marimuteka Amejiminaa
lunes, 22 de marzo de 2010
MIRAÑA - Albert Frischs y su recorrido por el Alto Japurá a mediados del siglo XIX: algunas imágenes de los Miraña de 1867
Escritor y fotógrafo alemán, nacido en1840. Realizó
un viaje al Brasil en la década de 1860, recorriendo los asentamientos y
comunidades indígenas del Alto Amazonas en el año 1865 en compañía del ingeniero,
fotógrafo y dibujante llamado Franz
Keller - Leuzinger.
Frischs es especialmente importante como
fotógrafo, ya que fue el primer artista en fotografiar los paisajes, la flora y
fauna local y los indígenas del sector. Teniendo en cuenta la porosidad de la
frontera entre lo que era los Estados Unidos de Colombia y el Imperio del
Brasil, pese a que en el año 1853 se había formado un tratado fronterizo entre Colombia
y Brasil, el recorrido que realizó Frischs ascendió hasta el Alto Japurá (segmento
bajo de lo que es el río Caquetá colombiano) y el medio Amazonas, donde
registró fotografías de los indígenas que identificó como Miraña, Umauás
(considerados para entonces como antropófagos y que ahora se conocen sus
descendientes como el pueblo Karijona), Tapuias (pueblo indígena que fue
fraccionado como colectivo y asediados en lo que hoy es la cercanía de la
ciudad de Manaus), Kaixana, Tikuna, Mura, Moxos, Amaua.
Las fotografías tomadas a los Miraña muestran
dos caras diferentes de este pueblo: miembros del pueblo que para entonces aún
conservaban sus costumbres y prácticas culturales, en tanto que en cercanías a
Manaus contacta a otros Miraña cuyas pautas de asentamiento, costumbres y prácticas
culturales se venían transformando paulatinamente (“aculturados”). Al respecto Frischs
registra la interacción entre indígenas y población no étnica (p.e. barqueros
bolivianos, comerciantes de la región, pescadores, etc.) que se dio en medio
del sector que comprende los poblados de entonces de Manaus e Iquitos, permitiendo entender la rápida metamorfosis de
las sociedades indígenas.
Las imágenes que se presentarán a continuación,
hicieron parte de la Exposición Universal de París (Francia), realizada también
en 1867.
Frischs murió en Berlín en el año de 1905 y su acervo fotográfico puede consultarse en
la Biblioteca Nacional de Río de Janeiro, el Museo de Arte Moderno de esta
misma ciudad y el Instituto Moreira Salles también en el vecino país.
lunes, 15 de marzo de 2010
LENGUA MIRAÑA - Algunas expresiones básica para aprender Miraña (2)
Ubicados al interior de Fondo Documental de la Lengua Miraña bajo la toponimia 2a EST ENE 1995 LA PEDRERA - DC de 122 a 153 fichas, los términos que se presentan a continuación corresponde a un corpus lingüístico centrado en los elementos básicos de trabajo y para desarrollar labores relacionados con la pesca y la cacería, compilándose un toral a 31 términos.
Autoría de Marimuteka Amejiminaa (Carmensusana Tapia Morales)
lunes, 1 de marzo de 2010
LENGUA MIRAÑA - Algunas expresiones básica para aprender Miraña (1)
"La descripción etnográfica no es tan fácil como a primera vista pudiera aparecer. No se puede describir lo que no se ha entendido, y menos aun lo que no se es capaz si quiera de observar o identificar a pesar de que esté sucediendo al frente de nuestras narices. De ahí que la labor etnográfica requiera el desarrollo de un conjunto de condiciones y habilidades que le ‘abran los ojos’ al etnógrafo, que le permitan entender lo que tendrá que describir.Entre las condiciones se pueden resaltar tres. En primer lugar, en el marco de un estudio etnográfico incluso la observación más elemental supone que se cuenta con una pregunta o problema de investigación. Esta pregunta o problema no sólo permite en términos generales distinguir lo que es pertinente de lo que no lo es, sino que también orienta la labor del etnógrafo en ciertas direcciones visibilizando asuntos que de otra forma permanecerían en la penumbra. Sin pregunta o problema de investigación no es posible adelantar ningún tipo de estudio etnográfico. En parte los ojos del etnógrafo (o sus gafas) son constituidos por su pregunta o problema de investigación.Una segunda condición en un estudio etnográfico es ser aceptada la presencia del etnógrafo por las personas con las que se realiza la investigación. Sobre todo cuando el estudio etnográfico se encuentra diseñado recurriendo a la técnica de la observación participante localizada, es indispensable que la gente con la que se trabaja tenga la disposición a que el etnógrafo no solamente resida en el lugar sino que esté observando y preguntando sobre lo que le interesa. Ahora bien, hay estudios etnográficos que no recurren a esta técnica de la observación participante sino a otras como al del informante (por ejemplo, el famoso caso de la etnografía de los Desana escrita por Reichel Dolmatoff con base en entrevistas realizadas en Bogotá a un miembro de este grupo indígena) o los trabajos de antropología histórica que realizan una lectura etnográfica a los archivos para periodos y gentes del pasado.[1]Finalmente, la tercera condición para resaltar es contar con buen tiempo para realizar la investigación etnográfica. El trabajo de campo toma tiempo, tiene su propio ritmo. Una etnografía demanda un periodo prolongado de tiempo, pues no alcanza a conocer de la noche a la mañana la vida de otra gente y mucho menos sus propios significados. No se puede hacer etnografía con un par de visitas de fin de semana. En algunos casos, como cuando hay que aprender una lengua distinta o cuando el problema de investigación así lo demande (un ciclo de siembra, por ejemplo), los estudios etnográficos pueden fácilmente tomar años. Las técnicas etnográficas tienen sus ritmos, que no pueden ser caprichosamente acelerados: “La información no se recoge en un par de jornadas ni de una sola fuente, sino que se obtiene a lo largo de prolongados periodos y recurriendo a diversos informantes […]” (Guber 2005: 100). Como dependen en gran parte de la construcción de familiaridad y confianza de la gente con la que se trabaja, los afanes y agendas apretadas no tienen cabida. Además, el proceso de aprendizaje del investigador es lento, no es necesariamente acumulativo ni unidireccional"
Tomado de texto Técnicas Etnográficas del antropólogo Eduardo Restrepo. El tecto completo se puede consultar en el enlace http://www.ram-wan.net/restrepo/documentos/tecnicas%20etnograficas-borrador.docx.
Tal como recomendara Malinowski al aplicar
el método etnográfico, además de los tres pilares mencionados en el texto de
Eduardo Restrepo, es fundamental que el etnógrafo realice un esfuerzo por
comprender y después aprender la lengua vernácula del contexto donde
interactuará, ya que esto favorecerá no solo la labor investigativa, sino que
asegurará la aceptación por parte de la comunidad y asegurará un alto grado de
confianza en la información compilada.
Creyendo firmemente en la importancia de
aprender una lengua indígena y como estrategia para poder investigar una lengua
escasamente estudiada, desde el año 1995 realicé la compilación de información
lingüística - sin ser etnolingüística -, y me esforcé en asimilar la tonalidad
del Miraña, a partir del aprendizaje de cantos tradicionales que, por fortuna,
los sabedores - cantores tradicionales de este pueblo (Napoleón Miraña y Luis
Miraña), venían enseñando a los niños y niñas de las escuelas de Puerto Remanso
- El Tigre y María Manteca (o Mariapolis).
Posteriormente fue decisivo y me sirvió de
apoyo, el aprendizaje que hiciera por su cuenta Alcibíades Miraña, quienes con
esfuerzo y dedicación aprendió su propia lengua.
Recibiendo las recomendaciones de lingüistas
como Camilo Robayo, profesor del Departamento de Lingüística de la Universidad
Nacional de Colombia e investigador del Karijona, me di a la tarea de compilar
en fichas cada término, cada frase, tratando de graficar la tonalidad de la
lengua, aspecto que en lo personal me costó muchísimo aprender.
Además de adentrarme en el uso del
Alfabeto Fonético Internacional y de realizar unos talleres de estandarización
de alfabeto con las comunidades, pude acopiar más de un millar de palabras y
expresiones que transcribí en fichas y que desde entonces guarde con los
casetes donde personas como Elvano Miraña, Luis Miraña, salvador Miraña,
Napoleón Miraña, Crispín Miraña y la siempre recordada abuela (Taa`lle) Andrea Bora Miraña, me
adentraron en los primeros pinitos de esta lengua, hoy por hoy desconocida y en
peligro de extinción.
A ellos, dedico todas las entradas que en
este espacio virtual hago alusión a la lengua Miraña, esperando que algún día,
otras personas interesadas y dispuestas a aprender esta lengua, revisen, corrija
y complementen este trabajo.
Autoría de Marimuteka Amejiminaa (Carmensusana Tapia Morales)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)























































































































